Teiknistofan Tröð diseña la sede central del Ejército de Salvación en Islandia

Un cuartel para el próximo siglo

Teiknistofan Tröð, la galardonada práctica de arquitectura islandesa fundada en 1990 por Sigríður Magnúsdóttir y Hans-Olav Andersen, ha sido la encargada de diseñar la sede central en Islandia de una de las ONG más antiguas y famosas del mundo, por supuesto estamos hablando del Ejército de Salvación. 

Si bien la entidad del cliente y las especiales características del sector, hacían ya de este proyecto un reto mayúsculo, el briefingoficial aún le deparaba al equipo de Teiknistofan Tröð alguna sorpresa más. Para empezar, el cliente acababa de abandonar el edificio que había sido su hogar en los últimos 100 años. A partir de ese momento, todos los departamentos y dependencias se habían repartido a lo largo y a lo ancho de Reikiavik a la espera de, según comentan responsables del proyecto, «su cuartel general para el próximo siglo».

Efectivamente, la propuesta de la gente Teiknistofan Tröð no solo debía ser capaz de anidar de forma natural y eficiente espacios independientes y de funciones tan distintas como una iglesia, un comedor, un centro cívico, oficinas o una tienda de segunda mano, también debía anticipar la evolución del lenguaje arquitectónico islandés y aplicarlo en un único edificio que definiera el paisaje urbano local.

«Conocíamos su gusto por la buena arquitectura, como por ejemplo la sede en París diseñada por Le Corbusier, por eso, uno de los objetivos era crear un edificio emblemático, memorable, tanto para visitantes como para el cliente», comentan desde el estudio.

Como no podía ser de otra manera, la respuesta de Teiknistofan Tröð llegó y arrasó. Los 1.442 m2 de la nueva sede son, a falta de mejores palabras, un monumento al diseño y a la arquitectura nórdica. Desde la arrolladora piel roja, conseguida con placas de fibrocemento, que visten los diferentes volúmenes; o la descarada y seductora asimetría de las aguas y aberturas; hasta la decisión de entregar los interiores a las bondades de la madera y el cemento desnudo; todo, absolutamente todo conspira y trabaja en pos de la funcionalidad y el buen gusto. «La respuesta positiva de los usuarios es inspiradora y agrega más valor a una experiencia de por sí enriquecedora».

Para cerrar, un detalle digno de mencionar: la acústica. «Era crucial tener un buen aislamiento entre los diferentes espacios y conseguir el tipo de atmósfera adecuada para cada ambiente. La forma de los techos y sus alturas variables ayudaron a la hora de lidiar con esta problemática». Puedes conseguir la revista completa en este enlace.

Teiknistofan Tröð diseña la sede central del Ejército de Salvación en Islandia
Artículo publicado en el número 93 de Experimenta