Fran Labuschagne, de Sudáfrica al mundo

Los coloridos humanoides de una ilustradora diferente 

La ilustración, en prácticamente todos sus campos, está viviendo una época de oro, ya sea por la profesionalización del diseño, la digitalización de la información o las nuevas herramientas y plataformas, esta hermosa disciplina no para de regalarnos buenas noticias. Esta vez llegan desde Sudáfrica y lo hacen de la mano de Fran Labuschagne, una joven y talentosa ilustradora que gracias a un estilo depurado y atractivo forjado a través de una vida de esfuerzo y dedicación, ha conseguido hacerse con un lugar de privilegio en el mercado nacional y poner un pie en el europeo.

Así es, desde su estudio en los bosques de Wilderness, un pequeño pueblo costero a 500 km de Ciudad del Cabo, Labuschagne lleva años contribuyendo exitosamente, y en muchos casos liderando proyectos gráficos de todo tipo y para todo tipo de clientes. The Telegraph, Adobe, EasyJet o British Airways, son solo algunos de los nombres que ya figuran en su incipiente portfolio. 

En esencia la obra de Labuschagne destaca por la elegante dramatización de sus escenas, siempre con un toque de humor, imperceptible en muchos casos pero siempre presente, como una marca de agua, única e intransferible. El color nunca es un problema, todo lo contrario, se podría decir que es uno de sus mayores aliados. Por supuesto, el rasgo inequívoco de Labuschagne son sus «humanoides», esa particular forma de representarnos, esbeltos, mínimos, dinámicos y desenfadados, sus personajes consiguen conectar con el observador de forma inmediata y sincera.

«Me inspiro en la gente, me encanta dibujar la figura humana de una manera súper estilizada pero reconocible. Me interesan sus peculiaridades y encantos, sus cuerpos, sus movimientos. Me gusta explorar los colores, cómo funcionan y cómo trabajan juntos para crear algo nuevo, como una sinfonía», comenta Labuschagne.

El tiempo dirá si estamos antes apenas una buena etapa de una buena ilustradora, con más suerte que otra cosa, o bien, si somos testigos de los primeros pasos de una profesional que marcará una época en la escena sudafricana. «Me siento increíblemente agradecida de trabajar en esta industria. Es vibrante, acogedora y está llena de talento. Estoy muy emocionada de ver lo que la próxima década le depara,… pero soy muy optimista de que evolucionará para mejor». Puedes conseguir la revista completa en este enlace.

Los coloridos humanoides de una ilustradora diferente 
Fran Labuschagne, de Sudáfrica al mundo